El excelente microclima que posee la mayoría de la comarca le hace acreedora del título de la comarca verde de Extremadura, disponiendo de un increíble y bello paisaje durante la mayoría del año.
Sus gargantas de aguas cristalinas se prestan para formar bellas piscinas naturales, acogedoras en verano para el baño y magnífico hábitat de numerosas truchas.

Además de una rica flora autóctona, proliferan en la comarca, y en falda de la serranía lindante, un buen número de rapaces, abundando la cabra montés y los jabalís.
Gargantas de agua cristalina del río Tiétar y sus afluentes. Piscinas naturales, unas obligadas por la misma naturaleza, otras sabiamente aprovechadas por el hombre.

Vegetación frondosa y constante. Fauna numerosa en las laderas de la Sierra de Gredos. Belleza de paisajes naturales respetados.
Armonía entre la naturaleza y los numerosos núcleos, con una arquitectura popular muy característica y singular. |